A las puertas de la Guerra Civil

Arrankudiaga y Zollo fueron anteiglesias independientes hasta su anexión en 1966.  Antes del  golpe de estado de 1936 Arrankudiaga contaba con 874 habitantes y Zollo con 334. Eran poblaciones generalmente agrícolas, aunque cada vez un mayor número sus habitantes comenzaron a trabajar en las  industrias cercanas. Las más importantes eran la Serrería de Epalza (en Arrankudiaga)  y Talleres Miravalles (en el cercano Ugao-Miraballes).

 

 

Durante la República, el nacionalismo fue una de las principales fuerzas, que al igual que había ocurrido en gran parte de la Bizkaia agraria, había ido sustituyendo a las fuerzas tradicionalistas.

Así, en las elecciones del 23 de abril de 1933 (primeras elecciones en las que pudieron votar las mujeres) , había que elegir 7 concejales en Arrankudiaga y 6 en Zollo. Estos serían los resultados:

Tabla 1. Resultados elecciones del 23 de abril de 1933 (euskadi.net)

Jesús de Solaun Gorostizaga sería elegido alcalde nacionalista de Arrankudiaga y el en Zollo sería alcalde el nacionalista Ramón Arana Larrea. Obligados a dimitir los tradicionalistas el ayuntamiento de Arrankudiaga fue nacionalista.

En octubre de este mismo año tiene lugar el referéndum sobre el estatuto de autonomía vasco. El 98% de los electores de Arrankudiga votaron a favor del estatuto, mientras que en Zollo sería el 64%.