El golpe de estado y el inicio de la Guerra Civil

Al igual que otros tantos pueblos de nuestra geografía, la tranquilidad de Arrankudiaga y Zollo desapareció con la noticia del alzamiento militar de aquel 18 de julio de 1936 y consecuente inicio de la Guerra Civil.

En septiembre comenzarían a llegar los primeros refugiados, procedentes de Gipuzkoa, donde la ofensiva nacional avanzaba aquellos primeros meses. En noviembre les tocaría vivir la fortificaban las cimas y laderas de Goikogana-Kamaraka-Ganekogorta y las inmediaciones del pantano de Zollo, que en aquel entonces abastecía a la población de Bilbao. Las obras se coordinarían desde el palacio de los Larrea en Ugao-Miraballes y se prolongarían hasta primavera de 1937.

En diciembre sufrirían la partida de muchos jóvenes al frente. Anteriormente muchos ya se habían alistado voluntariamente, según ideologías y pero otros serían llamados a quintas. Algunos de ellos jamás regresarían, perdiendo la vida en populares frentes del Norte Republicano.

Las personas que se quedaron en Arrankudiaga y Zollo sufrirían la partida de sus seres queridos, el horror de bombardeos y ametrallamientos, el racionamiento de alimentos, el embargo de sus pertenencias, encarcelamientos, fusilamientos...

Zollo. Imagen de la época (I. Ojanguren – Guregipuzkoa.eus)