Bombardeos. Llegaron desde el cielo, oscureciendo nuestros sueños...

En ocasiones parece que el único pueblo bombardeado en Bizkaia fue Gernika. La histórica villa fue destruida el 26 de abril de 1937, utilizando una estrategia de destrucción experimental cara a la segunda guerra mundial. No fue el primer pueblo bombardeado ni desgraciadamente el último. Otxandio fue la primera localidad vizcaína bombardeada, 3 días después del alzamiento militar.

El 31 de marzo, cuando se inicia la ofensiva general sobre Bizkaia, se intensificaron los bombardeos contra los pueblos de este territorio.

Durante los meses de abril y mayo, debido a la proximidad del frente que se acercaba a la capital, se intensificarían los bombardeos en nuestros pueblos y montañas. Llegaron a ser intensos y numerosos los bombardeos sobre Arrankudiaga-Zollo. Quedó constancia de ellos en la prensa de la época, en la memoria de vecinas y vecinos que los vivieron y en los certificados de defunción de algunas víctimas.

Cuevas, túneles y alcantarillas fueron utilizados como refugios en los bombardeos.

El 15 de mayo de 1937 una bomba cae en la iglesia de Arrankudiaga. No explosionaría, pero dañaría su cúpula.

“El “Alkauete” nos ametralló, pero pudimos escondernos tras unos sacos terreros y gracias a estos las balas no nos alcanzaron”.

Crónicas de los bombardeos (PDF 139KB)

Refugios contra los bombardeos (PDF 114KB)